La experiencia del Gran Chaco continúa generando aprendizajes relevantes para fortalecer la agenda global de adaptación al cambio climático.
En el marco del webinar “Testing the Belém Adaptation Indicators: Emerging practices and implementation pathways”, organizado por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y la Presidencia de la COP30, María del Pilar Bueno Rubial, directora ejecutiva de Argentina 1.5 y Fabiana Menna, presidenta de Fundación Gran Chaco, presentaron los avances del pilotaje de los Indicadores de Adaptación de Belém aplicado a la producción ganadera en la provincia del Chaco.
La presentación permitió compartir los principales resultados del informe “Testeo de los Indicadores de Adaptación de Belém en la provincia del Chaco, Argentina”, elaborado a partir de un ejercicio orientado a analizar la aplicabilidad de estos indicadores en un contexto subnacional e identificar aprendizajes para su implementación.
El caso chaqueño muestra cómo los marcos internacionales de adaptación pueden traducirse en herramientas concretas para la acción climática territorial. El trabajo desarrollado en torno a modelos de ganadería regenerativa y sistemas silvopastoriles permite vincular indicadores globales con procesos productivos, condiciones ambientales y capacidades locales, incorporando además la participación de productores, organismos públicos, academia y organizaciones de la sociedad civil.
Uno de los principales aportes de esta experiencia es precisamente su capacidad para conectar la escala global con las realidades territoriales. El pilotaje permitió identificar oportunidades y desafíos metodológicos para operacionalizar los Indicadores de Adaptación de Belém en un contexto subnacional, al tiempo que incorporó dimensiones vinculadas con género, juventudes y comunidades indígenas.
Llevar las experiencias de los territorios a los espacios de diálogo internacional resulta fundamental para que la agenda global de adaptación pueda construirse sobre evidencia, conocimiento local y aprendizajes concretos.
Desde Argentina 1.5, continuamos trabajando para tender esos puentes: contribuir a que las discusiones internacionales sobre cambio climático dialoguen con las realidades territoriales y, al mismo tiempo, que las experiencias desarrolladas en los territorios puedan alimentar y fortalecer las políticas y marcos globales de acción climática.

