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10 de julio de 202610 jul2 min de lectura

¿Cómo evaluar la adaptación en América Latina y el Caribe?

El segundo Balance Mundial del Acuerdo de París (GST2) será una instancia clave para evaluar el progreso colectivo en materia de adaptación. Pero ¿qué tan preparada está la región para aportar evidencia sobre esos avances?

A partir de esta pregunta, María Luz Falivene Fernández, María del Pilar Bueno Rubial y Joel Hernán González, miembros de Fundación Argentina 1.5, participaron en la elaboración del artículo “Strengthening the adaptation assessment for GST2: insights from Latin America and the Caribbean”, publicado por la Adaptation Research Alliance (ARA).

El artículo recoge los principales resultados de un proceso regional de identificación de brechas que reunió a negociadores climáticos, especialistas en adaptación, organizaciones de la sociedad civil y miembros de la comunidad de investigación de América Latina y el Caribe.

La discusión puso sobre la mesa algunos de los principales desafíos que enfrenta la región para fortalecer la evaluación de la adaptación: la insuficiencia del financiamiento, las limitaciones en materia de datos y capacidades técnicas, las dificultades de coordinación entre niveles de gobierno y la necesidad de mejorar los sistemas de monitoreo y evaluación.

Pero también aparece una pregunta más profunda: ¿cómo lograr que las realidades de adaptación que ocurren en los territorios puedan ser reconocidas y traducidas adecuadamente en una evaluación global?

La experiencia del primer Balance Mundial mostró importantes dificultades metodológicas, conceptuales y procedimentales para responder a esta pregunta. De cara al GST2, el desafío será avanzar hacia una evaluación más equilibrada, inclusiva y capaz de reflejar las distintas escalas en las que se construye la adaptación.

Desde América Latina y el Caribe, esto implica no solo generar más información, sino también fortalecer la capacidad de la región para producir, sistematizar y llevar evidencia propia a los espacios internacionales de decisión.

En este proceso, la participación regional importa. Y también importa que las voces, experiencias y aprendizajes de quienes trabajan en adaptación desde América Latina y el Caribe contribuyan a definir cómo se medirá el progreso global.

El GST2 todavía está en construcción. La región también tiene la oportunidad de ayudar a definir qué significa, cómo se mide y qué evidencia debe contar cuando hablamos de progreso en adaptación.

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