Febrero de 2026
Autora: Victoria Laguzzi
Resumen
El resultado final de la COP30 revela una tensión estructural profunda: mientras la condición de Brasil como país anfitrión habilitó una apertura del espacio de la sociedad civil y una movilización territorial sin precedentes, el proceso negociador formal experimentó un preocupante retroceso diplomático, en particular respecto al consenso alcanzado en la COP28 de Dubái sobre el abandono de los combustibles fósiles.
En este escenario de fragmentación y asimetría de poder, la sociedad civil latinoamericana no actuó como un bloque monolítico, sino como un ecosistema habitado (DeJordy et al.,2020) de incidencia, heterogéneo e interdependiente. La diversidad de tácticas no expresó fragmentación, sino una convergencia funcional orientada a sostener la ambición climática en un régimen estructurado por el consenso mínimo.
Desde la lente de la observación participante, este informe analiza el modo en que la diversidad de tácticas de la sociedad civil latinoamericana constituyó una respuesta estratégica ante el déficit de eficacia del proceso multilateral. El documento explora cómo los distintos actores del ecosistema formado por organizaciones de la sociedad civil desplegaron técnicas de persuasión para sostener la ambición climática, enfrentando desigualdades estructurales y los límites del proceso negociador en un contexto de alta complejidad geopolítica, así como sus implicancias para las próximas instancias negociadoras.